Calaveritas de azúcar

Las deliciosas calaveritas de azúcar forman parte muy importante de la tradición del Día de Muertos, especialmente porque ponen un toque muy especial a los altares que preparamos para honrar la memoria de nuestros seres queridos.

¿De dónde viene esta tradición?

Esta tradición proviene de la creencia prehispánica en la que la muerte era solo una conclusión de una etapa de la vida que se extendía a otro nivel. Como forma de honrar la muerte, era común conservar los cráneos de los difuntos y utilizarlos en rituales que simbolizaban la culminación de ese ciclo.

La conquista española, el paso del tiempo y la religión católica llevaron a modificar esta tradición y sustituirla por un producto hecho a base de azúcar.

¿Cómo se comenzaron a realizar las calaveritas de azúcar?

Para elaborar las calaveritas de azúcar se usó una técnica traída por los españoles del viejo continente llamada alfeñique, que es un caramelo de azúcar de caña, con la que se realiza una pasta moldeable, con la que se obtiene la figura de la calaverita.

Una vez seca la base de la calaverita, se adorna con detalles en hermosos y llamativos colores, como los anillos de los ojos, una gran sonrisa, adornos en la parte superior del cráneo y grandes pestañas, caracterizándolas, incluso otorgándoles personalidades de hombre, mujer o niño.

Hoy en día la elaboración de las calaveritas se ha sofisticado, agregando ingredientes o modificando la receta original, por lo que encontramos calaveritas de chocolate, o amaranto, hay estados donde les agregan pepitas o cacahuate, o miel en el centro, también las podemos encontrar a base de pasta de almendra.

Es también común colocar nombres en las calaveritas de azúcar. Esto puede ser para honrar el nombre de un ser querido o para regalarla a una persona especial, bajo la creencia de que la figura de azúcar le guarda un lugar en el inframundo a esta persona y sella su destino.

¿Y tú ya tienes listas tus calaveritas de azúcar?