El primer año después de una pérdida

El primer año después de una pérdida es un proceso de aprendizaje y de lucha por seguir adelante.

Aunque cada duelo es distinto y cada persona lo vive a su manera, después de este primer año, es común que los dolientes hayan atravesado por las distintas etapas del duelo y que puedan ver la realidad con mayor claridad. Esto no quiere decir que la pérdida ha dejado de doler, pero la persona es capaz de comprender lo sucedido y tratar de sobrellevarlo.

¿Qué sucede después del primer año de una pérdida?

Se han vivido días especiales y complicados.

Después del primer año de una pérdida, se ha atravesado por festividades, cumpleaños, aniversario, entre otros eventos especiales en los que la ausencia duele aún más. A pesar de que nunca dejaremos de extrañar a ese ser querido, se puede decir que ese primer día especial sin esa persona puede ser el más complicado, pues poco a poco aprenderemos a encontrar formas de honrar la memoria de ese ser amado en los días en los que más disfrutábamos de su compañía.

Es una etapa de reorganización.

Durante ese primer año de ausencia, aprendemos a conocernos a nosotros mismos, a identificar nuestras emociones y a encontrar maneras de seguir adelante. Durante esta etapa es importante tratar de retomar la rutina en medida de lo posible y encontrar nuevas actividades que nos generen paz.

Es tiempo de aceptación.

Lo más difícil del proceso del duelo, es llegar a la aceptación. Es importante recordar que está bien llorar, está bien extrañar, el dolor es natural, pero lo que tampoco debemos de olvidar es la importancia que tiene nuestra vida y que aún queda un camino por recorrer.

Durante cualquier pérdida, lo más importante es buscar apoyo profesional para lograr vivir el camino de la sanación de la manera más sana posible. Si después de un año no logras identificar ninguna mejoría en tus emociones, probablemente te encuentres ante un duelo complicado y de igual forma, es importante buscar ayuda. No estás solo.